Sabor a nosotros
Jueves, 15 de Diciembre de 2005 05:00
Es cierto, en Colombia nuestro aroma es de café, nuestro sabor es dulce como la caña, pero admitámoslo, tenemos el alma de maíz. Esto pude evidenciarlo en un bazar alrededor de la Iglesia la Merced, la más antigua de Cali, en un encuentro de mecateros y de comida típica vallecaucana, como preámbulo a las fiestas de Navidad.
En este bazar pude probar los tamales resplandor de las manos de dos hermanas que viven en el barrio San Antonio y que aprendieron la receta de su abuela, una muy querida señora del centro del Valle. Estaba presente el maíz en cada mesa: empanadas, chicha, masato, champús, natilla, masitas de choclo, buñuelos, chancarina y además, en bellísimos ángeles, pesebres y muñequitas hechas de hojas de maíz.
Miércoles, 14 de Diciembre de 2005 22:01
Ingredientes
1 libra de harina de trigo cernida
172 cucharada de polvo de hornear
4 huevos batidos
172 taza de jugo de naranja
¼ de libra de mantequilla o margarina
Sal al gusto
Así se hace
Remoje la harina con el jugo de naranja y mezcle con el resto de ingredientes.
Golpee la masa fuertemente contra la tabla o mesa.
Déjela reposar un poco y extiéndala lo más delgada posible.
Corte porciones rectangulares o tiras largas, haciéndoles pequeñas cortadas con el cuchillo, levántelas y póngalas a freír en aceite no muy caliente hasta que doren
Sáquelas y déjelas escurrir.
Miércoles, 14 de Diciembre de 2005 22:00
Ingredientes
15 botellas de leche
5 libras de azúcar en almíbar
½ taza de arroz remojado desde la víspera y molido finamente
1 taza de uvas pasas (opcional)
10 brevas caladas (opcional)
1 taza de rallado de coco (opcional)
Pizca de sal
Así se hace
Diluya el arroz en un poco de leche e incorpórelo a la otra leche, añada el almíbar y vierta todo en una paila de cobre, (he aquí el secreto).
Empiece a cocinar a fuego de leña y a revolver con cagüinga sin parar hasta que al pasarla el fondo de la paila quede limpia. (Esto son muchas horas)
Aguegue las pasas, las brevas, el coco rallado si desea.
Se vierte preferiblemente en mates de totumo, pero igual se puede con lo que esté al alcance y sirva.
Mi suegra hace un riquísimo manjarblanco, es decir, yo me ahorro las 7 horas que ella se hace batiendo la cagüinga, para ella eso es un goce, un ritual que empieza con la reserva de la leche, la prestada de la paila de cobre, la escogencia de la leña y la primera prueba.
Ella dice que hay varios secretos, el primero, la paciencia; el segundo, la paila de cobre; el tercero, la calidad de la leña, pues su sabor y olor se impregna; cuarto, una piedra bien lavada en el fondo de la paila para evitar que se pegue; y quinto, nunca dejar de batir.
Una preparación solo para valientes.
Miércoles, 14 de Diciembre de 2005 21:59
Ingredientes
1 botella de leche
¼ de panela
2 astillas de canela
4 clavos de olor
4 cucharadas de fécula de maíz disuelta en un poco de leche
2 cucharadas de mantequilla
Uvas pasas o coco si se quiere
Canela en polvo
1 pizquita de sal
Así se prepara
Ponga la leche, la panela, la canela, los clavos y la sal a cocinar a fuego lento, revolviendo todo al tiempo con una cuchara de palo o cagüinga.
Cuando hierva, agregue la fécula de maíz disuelta ya en un poco de leche y siga revolviendo.
Luego añada la mantequilla, déjela a fuego lento un poco más y bájela.
Vierta en un molde refractario y déjela enfriar y cuajar.
Espolvoree un poco de canela en polvo y adorne con uvas pasas.
Más artículos...
JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL



Recetario del maiz