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Tierra de Maíz - El Blog de Vera Carvajal

Quiero pensar que los días, mis días, son un racimo de uvas o una mazorca fresca de maíz, no en definitiva, una cuenta regresiva. 

 
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La pobreza como delito PDF Imprimir E-Mail
lunes, 25 de julio de 2005


Muchos antes de que los niños ricos dejen de ser niños y descubran las drogas caras que aturden la soledad y enmascaran el miedo, ya los niños pobres están aspirando pegamento. Mientras los niños ricos juegan a la guerra con balas de rayos láser, ya las balas de plomo acribillan a los niños de la calle. Algunos expertos llaman "niños de escasos recursos" a los que disputan la basura con los buitres en los suburbios de las ciudades. Según las estadísticas, hay setenta millones de niños en estado de pobreza absoluta, y cada vez hay más, en esta América Latina que fabrica pobres y prohíbe la pobreza. Entre todos los rehenes del sistema, ellos son los que peor la pasan. La sociedad los exprime, los vigila, los castiga, a veces los mata: casi nunca los escucha, jamás los comprende.

Nacen con las raíces al aire. Muchos de ellos son hijos de familias campesinas, que han sido brutalmente arrancadas de la tierra y se han desintegrado en la ciudad. Entre la cuna y la sepultura, el hambre o las balas abrevian el viaje. De cada dos niños pobres, uno trabaja, deslomándose a cambio de la comida o poco más: vende chucherías en las calles, es la mano de obra gratuita de los talleres y las cantinas familiares, es la mano de obra más barata de las industrias de exportación, que fabrican zapatillas o camisas para las grandes tiendas del mundo. ¿Y el otro? De cada dos niños pobres, uno sobra. El mercado no lo necesita. No es rentable, ni lo será jamás. Y quien no es rentable, ya se sabe, no tiene derecho a la existencia. El mismo sistema productivo que desprecia a los viejos, expulsa a los niños. Los expulsa, y les teme. Desde el punto de vista del sistema, la vejez es un fracaso, pero la infancia es un peligro.

En muchos países latinoamericanos, la hegemonía del mercado está rompiendo los lazos de solidaridad y está haciendo trizas el tejido social comunitario. ¿Qué destino tienen los dueños de nada en países donde el derecho de propiedad se está convirtiendo en el único derecho sagrado? Los niños pobres son los que más ferozmente sufren la contradicción entre una cultura que manda consumir y una realidad que lo prohíbe. El hambre los obliga a robar o a prostituirse; pero también los obliga la sociedad de consumo, que los insulta ofreciendo lo que niega. Y ellos se vengan lanzándose al asalto. En las calles de las grandes ciudades, se forman bandas de desesperados unidos por la muerte que acecha. Según la organización Human Rights Watch, los grupos parapoliciales matan seis niños por día en Colombia y cuatro por día en Brasil. ¿Y ellas? Hay medio millón de niñas brasileñas que venden el cuerpo, casi tantas como en la India, y en la República Dominicana la próspera industria del turismo ofrece subastas de niñas vírgenes.

Eduardo Galeano

El año pasado otros 60 menores intentaron quitarse la vida en Cali, víctimas del desespero y la misería.

- El 16 de diciembre del año pasado, Ronald, de 12 años de edad, se ahorcó en su humilde vivivienda de Yumbo.

- El 13 de febrero pasado, un niño de 10 años se ahorcó con un lazo en Buenaventura.

- Cinco días después, Antony Guerrero, de 8 años de edad, murió al lanzarse desde el tercer piso de su colegio, en el sur de Bogotá.

- El 7 de marzo pasado, Brayan Alexánder, de 11 años de edad, se ahorcó con su propia correa, en un inquilinato del barrio Comuneros II, en el oriente de Cali.

- El 18 de abril pasado una niña, de 12 años se ahorcó en su casa de Terrón Colorado.

- El 7 de julio de 2005, Wilfredo, de 13 años, se ahorcó, en el barrio Marroquín II

Comentarios (1)Add Comment
me gustaria ayudarlos
escrito por jennifer, mayo 23, 2007
hola no se porque pero desde hace dos años atras me ha intersdo mucho ayudar o hacer farte d elas fundaciones en la sque tratan con estos niños quisiera vincularme a ustedes creo que es muy gratificante el hecho me gustaria hablar con ustedes mejor digan donde me contacto para poder servirles talves no les ayude con grandes cantidades de dinero pero si acompañandoles a darles un mensaje de esperanza

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