|
La Lima de Chabuca y el Puente de los Suspiros |
|
|
|
|
miércoles, 13 de agosto de 2008 |
Lima ofrece diversas remembranzas, pero la mayor sin duda, a pesar de no ser ella limeña de nacimiento, y al menos para mí, es Chabuca Granda, … Déjame que te cuente limeña, déjame que te diga la gloria, del ensueño que evoca la memoria del viejo puente, del río y la alameda. Seguirle el rastro a la querida, genial e irreverente Chabuca, era una cita para entrarse al alma mestiza, a la mixtura de sus deliciosas canciones, simbiosis de música y poesía. Era una forma cierta de decir que había estado en Lima.
Ir al Puente de los Suspiros es una cita con la memoria lírica y melódica de un corazón que sigue latiendo a ritmo de valsecitos entrañables o landós a golpe de caja peruana. El Puente de los Suspiros queda en Barranco, municipalidad de Lima que conserva aún sus casonas francesas, de inmensos portales y jardines que suavizan el paisaje urbano. Al lado del puente está el monumento a Chabuca y a su lado el inmortalizado chalán, José Antonio de Lavalle y García, del que siempre la pensé enamorada, pero quien según versiones escuchadas, era solamente amigo familiar. Por una vereda viene, cabalgando José Antonio, se viene desde Barranco a ver la flor de Amancaes. El Puente de los Suspiros fue construido en 1876, y más que el sobreviviente a la Guerra del Pacífico y del terremoto de 1940, es el testigo de innumerables historias de amor y desamor, de encuentros y soledades. Es un sitio muy romántico, así nos fue referido por un taxista… es una fortuna un lugar dedicado al amor en estos tiempos de grandes moles y consumo, un lugar para los deseos, para las penas que solo se le pueden confiar a quien bien guarda los secretos. Es mi puente un poeta que me espera, con su quieta madera cada tarde y suspiro y suspira, me recibe y le dejo y le dejo, sola sobre su herida mi quebranto. Cuando era niña acostumbraba oír de mi abuela Conchita que los suspiros son los besos que no se dan. Y ahí estuve, en el pequeño puente de la gran Chabuca, con un suspiro en la boca.
|