Escrito por Marco Giron Lunes, 02 de Noviembre de 2009 00:00
Te traigo, aquí en tu presencia el espíritu del maíz sagrado, de nuestro alimento sagrado convertido en pequeños bocados para que el alma se llene de maravillosa vibra buena.
Estamos aquí para convivir, para compartir nuestras vibras para celebrar nuestro trinufo aquí junto con nuestra madre tierra que es la que nos cobija, nos da de comer....
Damos gracias por permitirnos celebrar este día nuestro compartir día a día...
Aqui estámos, aqui seguiremos....
Escrito por Vera Andrea Carvajal Lunes, 02 de Noviembre de 2009 00:00
Cada mañana el viento frío se cuela entre los cerros de Monserrate y Guadalupe erizando la piel de los transeúntes. La vida urbana amanece antes del sol. La estación del Transmilenio de Las Aguas se abarrota de gentes que vienen de todas las coordenadas de Bogotá. Comienza un día más para la cotidianidad y sus cegueras.
Los molles y las puertas sirven de abrigo nocturno para los sueños de los habitantes de las calles, los perros comienzan su rebusque y cada uno flota en la isla de sus angustias particulares. Sobrevivientes a la última edición del noticiero de la noche. Los diarios y sus titulares parecen anunciar que hoy nada será mejor.
Escrito por Doris Lucia Ruales Piñeres Lunes, 02 de Noviembre de 2009 00:00
La lluvia siempre me ha deprimido, especialmente si está acompañada de días grises. Acá en Bogotá llueve y es como si el cielo llorara. El frío se cuela por todas partes, el alma se apretuja. Los recuerdos asaltan, dejan un sinsabor si no son buenos.
Que llueva en Putumayo, en la finca de Planadas cerca a Mocoa es otra cosa. El día se refresca, la noche arrulla e invita al descanso total. Se siente como si las gotas fueran tambores, como una danza alegre, una se moja inmediatamente, el agua escurre a borbotones, los techos resuenan una música en distintas tonalidades.
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