Colombia
Pocas personas han tenido el privilegio de conocer la crudeza de las geografías humanas y rurales de Colombia como Doris. Tal vez por ello su afán sanador a través de su búsqueda por las medicinas alternativas y su quehacer como agrónoma y ahora en su escritura, sus palabras, que recogen historias propias y contadas, traídas de viajes a su corazón o al mismo corazón de la selva o a las montañas andinas colombianas.
Los artículos y relatos de Doris nacen desde su vitalidad y su particular visión de mujer sabia, de su instinto cuidador y transformador. Sus escritos son diálogos sinceros, un llamado a las raíces y a la dignidad.
Como entrada Doris asi ve este proyecto:
Esta parcela es un espacio para compartir, para leer, para degustar en la palabra, en el buen ánimo que me alienta, en las enseñanzas que recibo y en la disposición de dar lo mejor de mí, en la necesidad de seguir tejiendo la historia, de que los saberes y experiencias de vida de nuestra gente puedan divulgarse y compartirse y ayuden a dar esperanza y luz en estos momentos oscuros de la humanidad.
Llega un momento de la vida que uno quiere sacar de sí tantas cosas vividas, recordar y asimilar las lecciones aprendidas.
Invitación especial a
Palabras de Denisse y Palabras Errantes , blogs de Doris Ruales
Escrito por Doris Lucia Ruales Piñeres Martes, 09 de Febrero de 2010 02:09
El sonido de la noche en Putumayo es un verdadero concierto. Los perros aullando en un lamento continuo, las ranas, los pájaros nocturnos y desvelados, los grillos estridentes, todo se eleva al cielo estrellado como una plegaria recurrente, como un cántico eterno.
Escrito por Doris Lucia Ruales Piñeres Sábado, 06 de Febrero de 2010 05:00

En capilla de llegar al medio siglo resulta muy liberador desandar caminos. Como la huella en la arena que se borra con la marea alta. Como una interminable fila de hormigas que se tocan las antenas y luego prosiguen su camino al interior del hormiguero o en busca de comida para soportar el invierno. Es el ovillo que tira de la punta del último respiro para volver a tomar aliento.



Doris Ruales