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Tierra de Maíz - El Blog de Vera Carvajal

Quiero pensar que los días, mis días, son un racimo de uvas o una mazorca fresca de maíz, no en definitiva, una cuenta regresiva. 

 
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lunes, 16 de abril de 2007

Él la advirtió en el primer timbre de esa llamada de número desconocido en su identificador. La advirtió como quien se adelanta unos segundos en el instante que viene, sin tener tiempo para cambiar el destino.

Si, aló… (Y llegó la voz de Ella, campanazo trueno directo a su pecho, donde se abrió una veta por la que el recuerdo se escurrió, como un filón de luz).

Hola A… (Ella hubiese querido decir, cariño soy yo, aquí estoy, temblando de escucharte después de tanto tiempo, mis manos sudan, mi cara hierve, pero Ella también hubiese querido colgar y huir, al fin y al cabo las mujeres deben guardar su puesto)

Quién habla… (Él sabía quien hablaba, cómo podía haber olvidado su propio nombre dicho por Ella. Cómo, si cada línea melódica la tenía tatuada en el lóbulo de su oreja. Pero no podía ser evidente)

Soy yo… no me digas que ya te olvidaste de mí. ¿Cómo estás? (Ningún amor se olvida, a veces trasmuta, a veces inverna, a veces queda atrapado, enmarañado, o enguerado, o desamparado, pero el olvido es una amenaza imposible de cumplir cuando de amor se trata, y Ella lo sabía, por eso del otro lado quería oír decir, Cómo olvidarte querida)

Qué milagro. Bien, muy bien… trabajando, como siempre. ¿Y tú? ¿Cómo estás? (“Trabajar” es una armadura para no hablar de uno mismo, cómo si el trabajo fuera ajeno, un orden superior de las cosas.)

Bien, muy bien, trabajando también. Todo en orden. (Si Él hubiese podido escuchar bien hubiese podido oír con claridad: Claro que yo también estoy bien, no creas que es por estas ganas de sentir que alguien en el universo me ama, y sentir un abrazo certero que te llamo, ni creas que te aprovecharás de esto, todo está bien, todo bien, todo bien… pero no podía escuchar por que el corazón le tañía en la sien)

¿Y tus hijos? (Y si Ella hubiese entendido bien, sabría que no hay reclamo tardío que no esté agenciado por el amor. Tus hijos, que bien hubiese querido que fueran los míos, y tu marido por el que me dejaste, qué tenía él que yo no, y si ahora me llamas ni lo pienses, por eso no vuelvo a pasar nunca)

Bien, creciendo más rápido de lo que uno quiere ¿Y tu familia? (Sé que te casaste, mira que no te duró mucho la pena de amor por mí. Dime que estás solo, trae el caballo blanco y rescátame)

Bien, todos bien. (Por qué vuelves ahora, no cuelgues quédate un poco más, que hubiese pasado si… pero para qué preguntar, Ella sigue con él, pero cuánto daría por tenerla cerca y oler su cabello, pasar mis dedos por sus labios, quédate…)

Llega el eterno instante del silencio en el que las fórmulas de conversación quedan casi agotadas y uno ve el enorme peligro de tener que hablar lo que siente.

Solo quería saludarte, saber cómo estabas. (Y saber si los dos podíamos tener, ah…no, no hay caso)

Gracias, como siempre muy amable. Que no pasen 15 años para volver a llamar. (No cuelgues, quédate un poco más, así sea en silencio, solo oyendo tu respiración.)

Y escucharán el timbre continuo del teléfono. Del lado de cada auricular, Él y Ella podrán pensar que dijeron lo correcto y sin embargo, podemos estar seguros, habrán de guardar en la memoria del teléfono los números de destino. Al fin y al cabo, uno nunca sabe y Ellos podrían tener la fortuna de recordar, después de tanta habladuría, que solo los amores que renuncian a la comodidad de la cobardía, tienen un chance para ser.

Comentarios (1)Add Comment
orillas de un cuento...orillas de amores...
escrito por mabel, octubre 06, 2007
vera!!
primero mis disculpas por tanto tiempo sin dar señales,te debo un largo mail! cosas de la vida que demoran pero çhacen olvido de grandes personas como vos...

este cuento es maravilloso!!
me emocionó porencontrarme sintiendo adentro de cada palabra
es cierto ,es mi teoria,también que ni ngún amor se pierde ,solo se guarda bien cuidado aún entre los tejidos del tiempo que coordenó alejamiento...a pesar que hayamos intervenido para ello o creímos

el final redondea genial!! me imparçcta esa mención de la corbardía!!
un abrazo enorme y espero contactarme prontito
besos
mabel

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