Fotografía de Natalia Gómez Carvajal.
Ayer se realizó en Bogotá, el desfile inagural del Festival Iberoamericano de Teatro en su versión número XII, cuyo motivo central fue el homenaje a quien lo soñó y lo tejió a pulso, Fanny Mikey, después de su muerte hace casi ya un año.
Para mi fue la primera vez, para la mayoría de quienes estaban alli es una cita cultivada, cada dos años, con lo mejor del mundo de las artes escénicas.
Pero no es del Festival en sí que quiero hablar, pues aparte del desfile y otras actividades públicas como el Teatro de Calle, encuentro las taquillas bastante costosas para la mayoría de colombianos y sus familias. Quiero más bien hablar de la avidez de la gente, de la transformación intensa de esta ciudad de gris asfalto y su cotianidad de sastre negro, que se convirtió por unas horas de sábado en la tarde en una fiesta de vuelo de multicolores hombres y mujeres que en zancos, en carrozas, danzando, malabariando, con la sonrisa siempre presta, entregaron el abrazo de la gente que a pesar de todo le sigue apostando tercamente al arte.
La capacidad enorme de convocatoria de este desfile me conmovió. Me conmovió también el sentido de gratitud hacia Fanny Mikey, su figura omnipresente de cabellos rojos y alborotados, sus torneadas piernas, su risa estruendosa y su terca vocación para volver lo imposible, posible, que la dejaron para siempre, como el alma de la fiesta del teatro en Colombia.
La Plaza de Bolívar se llenó, las calles del centro se quedaron chicas frente al rio de gente que quería ver de cerca seres fantásticos: chamanes, jaguares, la diablada boliviana en pleno, la muerte feliz, caballos de mar, mariposas coquetas, los dragones orientales y los medivales, como un acto de celebración de la vida, en un país donde de una vez por todas la guerra debe ser proscrita.
Que no nos abandone el arte, en su intensión de transformar, de fundar, de resistir, que no nos abandone el arte en el diario respirar y como acto sublime de crianza vital. Que Bogotá se siga vistiendo de colores a la vista de todos.






